Este es mi espacio de trabajo más libre. Un proyecto personal de fotografía analógica donde priorizo la intuición, la atmósfera y la memoria por encima del encargo. Aquí la imagen nace sin prisa. Por eso, la textura del film, el grano y la forma en que la luz cae sobre las cosas se convierten en parte del relato.
Este archivo funciona como un diario visual: escenas pequeñas, gestos, lugares y momentos que normalmente pasarían desapercibidos. Por otro, es un laboratorio estético donde pruebo ritmo, encuadre y narrativa, buscando fotografías que se sostengan solas y, al mismo tiempo, dialoguen entre sí. En consecuencia, el resultado es una colección de imágenes íntimas y directas.